miércoles, 17 de febrero de 2016

ZARAGOZA SE VISTE DE FIMA

39 ediciones y la Feria Internacional de la Maquinaria Agrícola (FIMA), que  se celebra en Zaragoza del 16 al 20 de febrero, goza de una salud de hierro. Lo confirman los números, con récords de expositores (1.357), de superficie (150.000 metros cuadrados) y, casi con toda seguridad, de asistentes (se pueden superar los 200.000).

No hace mucho circuló una corriente, según la cual, las ferias de maquinaria ‘estáticas’ perderían protagonismo víctimas de los medios digitales y de la búsqueda creciente de contenidos dinámicos.

Se cuentan por centenares, por miles, los grupos nacidos en la Red relacionados con la mecanización agrícola. Todos ellos están repletos de información actualizada por los propios usuarios, ávidos de buscar y/u ofrecer contenidos de interés para esa comunidad.

Por otro lado, hace dos años se puso en marcha en España DEMOAGRO, la gran feria en campo que tan buena acogida ha tenido por las grandes marcas del sector. Algún directivo de estas compañías llegó a decir que comenzaba el declive de FIMA, que el futuro pasaba solamente por ese tipo de jornadas. La marca que dirige ese directivo vuelve a estar presente en Zaragoza con un importante stand.

Y es que una cosa no quita la otra. DEMOAGRO e Internet no pueden con FIMA. Son herramientas complementarias. Un sumatorio de información para los profesionales. Y, en el caso del certamen aragonés, supone además punto de encuentro y cita con otros compañeros de profesión, incluso competidores, con los que analizar y compartir impresiones sobre el futuro.

Eso sí, conviene recordar que aunque FIMA es, básicamente, una feria ‘de salón’, también cuenta con un área exterior destinada a demostraciones.

Lo que han tenido claro desde la organización es que el futuro son los jóvenes y a ellos se les ha hecho un guiño. Bueno, dos. Por un lado, se creará una bolsa de trabajo para que “las empresas participantes dispongan de un semillero de experiencia y currículos, que favorezca la renovación y la profesionalización del sector”. Por otro, el siempre atractivo Congreso Nacional de Desarrollo Rural, se centrará en su quinta edición en 'Los retos de los jóvenes agricultores', para abordar las posibilidades de futuro y los nuevos tiempos para los profesionales que se incorporan a la agricultura.

Junto a los jóvenes, el otro foco de atención estará centrado, como es habitual en un evento de estas características, en las nuevas soluciones tecnológicas presentadas por los expositores. En 2016 ya son pocos los profesionales de primer nivel que pueden encontrar sorpresas en FIMA porque todo, o casi todo, lo tienen ya en Internet.

Pero no es lo mismo. En Zaragoza, además de poder ver y tocar en primera persona ese producto o solución tecnológica de su interés, puede recabar la opinión de los expertos e incluso asistir a conferencias como la dedicada a ‘Nuevas Tecnologías en maquinaria y equipos agrícolas para una agricultura competitiva y sostenible’.

En definitiva, la agricultura del arco mediterráneo, e incluso de otras regiones del planeta, tienen en FIMA “un escenario especial en el que las empresas confían como motor para impulsar las nuevas tendencias del mercado”. Lo dice el presidente de Feria de Zaragoza.


- Récord de expositores (1.357) y de superficie (150.000 m2).
- Mercado español al alza en 2015. Ligero retroceso en enero de 2016.
- 33 novedades técnicas de 19 empresas.
- Premio Excelencia a la empresa Servicios Integrales Yago Aznar, de Lécera (Zaragoza).
- Reconocimiento de internacionalidad.

jueves, 11 de febrero de 2016

LA PAC, EL DESARROLLO RURAL Y LOS RECORTES

A mediados del pasado mes de diciembre finalizó el proceso de adopción del conjunto de los 118 planes previstos para el período 2014-2020 correspondiente al Programa de Desarrollo Rural (PDR). Con una dotación de 99 600 millones de euros procedentes del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader) y otros 60 600 millones de euros cofinanciados por fondos públicos nacionales y regionales o inversiones privadas, los PDR pretenden ayudar a las zonas y comunidades rurales europeas a afrontar los actuales retos económicos, medioambientales y sociales.

La ayuda al desarrollo rural es el segundo pilar de la Política Agrícola Común (PAC), que concede a los Estados miembros una dotación financiera de la UE cuya gestión se realiza, a escala nacional o regional, al amparo de programas plurianuales cofinanciados. En total, están previstos en los 28 Estados miembros 118 programas por valor de 99 600 millones de euros (importe superior a los 95 600 millones de euros anunciados hace un año debido a las transferencias del primer pilar).

Ahora, el Comité Europeo de las Regiones (CDR) aprueba un dictamen para impulsar la modernización de las zonas rurales con el objetivo de atajar las crecientes diferencias económicas y sociales con las ciudades, llamando a potenciar sectores como el agroalimentario y a modernizar las estructuras productivas para mejorar la calidad de vida en estas áreas. No en vano, las regiones rurales e intermedias representan en su conjunto el 91% del territorio de la UE: en ellas vive el 60% de la población, se genera el 43% del valor añadido bruto y se sitúa el 56% de los puestos de trabajo.

Sin embargo, el CDR alerta de que los recortes en la financiación ponen en riesgo su viabilidad. Según la Comisión Europea, se prevé que a las zonas rurales se les asigne menos del 25% del Fondo Europeo de Desarrollo Regional. En comparación con el período 2007-2013, también se han reducido en un 11% los fondos disponibles en el marco de la política agrícola común (PAC). A los dirigentes locales les preocupa igualmente el hecho de que los Estados miembros transfieran cada vez más fondos de la PAC del desarrollo rural a las inversiones en agricultura y los ingresos agrícolas directos, ignorando de este modo el crecimiento sostenible a largo plazo.

Los líderes locales y regionales comparten el llamamiento en favor de un Libro Blanco sobre una política de desarrollo para las zonas rurales después de 2020, una iniciativa del Intergrupo de Zonas Rurales, Montañosas y Periféricas del Parlamento Europeo y del Movimiento Europeo de la Ruralidad (M. E. R.).

lunes, 7 de diciembre de 2015

FIEBRE POR EL ALMENDRO

Vuelve a casa por Navidad”. Tan acertado eslogan lo utiliza desde hace décadas la marca ‘El Almendro’, conocida por sus turrones y otros muchos dulces típicos de esta época del año.
Y precisamente por el almendro (con minúscula) se ha desatado en el campo español una fiebre que ha llevado a muchos agricultores a reconvertir hectáreas y plantar un árbol cuyo fruto está alcanzando unos precios importantes.

Solo en Castilla-La Mancha, provincias como Albacete, principalmente cerealista pero con abundancia de otros cultivos, está viviendo en los últimos tiempos una importante transformación. Pero algo similar sucede en otras comunidades. En Levante se llegan a sustituir cítricos. En Andalucía, por su parte, se pudieron leer meses atrás anuncios en viveros especializados advirtiendo de la falta de la planta de maceta como la de producción de vivero de campo. Con datos de 2012, en esta comunidad se cultivaban unas 150.000 hectáreas y se producían 40.000 toneladas de almendras, volúmenes que crecerán de forma sustancial. Basta con recorrer algunos pueblos de la geografía española para comprobar los cientos de hectáreas dedicados ya a este cultivo.

Esta vorágine surge por los buenos precios y por las perspectivas que ofrece el mercado, en base a un crecimiento de la demanda de almendra en torno al 5% anual, especialmente en ciertos países asiáticos, como China e India. España, por ahora, importa prácticamente el doble de lo que es capaz de producir. Esta tendencia muy probablemente cambie en los próximos años con las nuevas plantaciones establecidas.

Regadío y secano
Otra ventaja que ofrece el almendro es la posibilidad de darse en regadío y en secano, si bien la primera alternativa es la mayoritariamente elegida en España. Además, las zonas olivareras se benefician también de la utilización de la misma maquinaria, lo que reduce costes de inversión y optimiza los recursos. Hay nuevas plantaciones del sur que apuestan por un cultivo intensivo, algo similar a lo que pasó con la reconversión de olivares tradicionales a intensivos o superintensivos.

Algunas estimaciones hablan de que si en secano se producen 1.000 kg/ha de almendras, que se traducen en unos 400-500 kg de frutas, en regadío se multiplica hasta los 2.000 kg/ha y 1.000 kg de fruta. Según explica Asaja Andalucía, se plantan sobre todo variedades tardías y autofértiles (macho y hembra en la misma planta) y se plantan de forma que van unos 200 árboles por hectárea, con un coste de 3.000/4.000 €/ha. Los árboles tardan cuatro o cinco años en estar a un 80% de producción.

Plantación
Son varios los factores que deben observarse a la hora de la plantación del almendro. En el diseño y el marco de la plantación se deben considerar las condiciones ecológicas y edafológicas, amén del vigor de la variedad y del patrón, el nivel y tipo de mecanización, el tipo de recolección y, por supuesto, si se realiza en secano o en regadío.

Los marcos de plantación tradicionales se sitúan entre 7,5 x 5,5 y 6 x 3,5, con formación en vaso. En variedades poco vigorosas pueden usarse marcos de plantación de 6x6 o 6x5. El almendro es un árbol de la familia de las rosáceas, de raíz profunda, tronco de 7 a 8 m de altura, madera dura, hojas oblongas y aserradas, flores blancas orosadas, que florece muy temprano. Es muy sensible a la asfixia radicular y a los ataques de hongos, por lo que los trabajos previos de preparación del terreno deben realizarse con pulcritud, eliminando restos anteriores.

A continuación puede recurrirse a la vertedera con profundidades cercanas al metro, seguida de otras pasadas de laboreo secundario para favorecer el desarrollo de raíces y la entrada del agua de lluvia, además de poder aplicar el abonado de fondo (20-40 t/ha de estiércol bien humificado para mejorar la estructura del suelo) y algún herbicida de contacto. En las plantaciones modernas de regadío normalmente se sigue un plan de abonado. Las extracciones aproximadas de N-P-K por tonelada de almendra son de 25 kg, 40 kg y 50 kg, respectivamente.

Sobre el terreno
Para conocer algo más sobre el método de plantación, el agricultor toledano Alejandro Hernández nos explica el proceso que ha seguido en las últimas semanas durante la plantación de almendros.

En primer lugar, marcamos a cadena la parcela, con una separación del camino o lindes de unos 5,5 m. A continuación se utilizan cañas para señalar el camino en el que se abrirá, con la ayuda del tractor, un surco con el topo (rayar)”. Alejandro utiliza un marco de plantación de 7x7, esto es, una separación entre árboles de 7 metros, “para que a la hora de la recolección, la maquinaria (tractor con paraguas) pueda moverse sin problemas”. De esta forma ha conseguido plantar 304 almendros en algo menos de 2 ha.

El siguiente paso es “la plantación de los almendros con topo manual, es decir, se vuelve a pasar por las rayas marcadas con un cajón en la parte trasera del topo, donde se van introduciendo las plantas cada vez que el apero pasa por los cruces de las indicaciones”. Luego procede a la colocación manual de los tubos que protegen a la planta de los ataques animales y de la climatología adversa para favorecer su crecimiento en busca de la luz y, seguidamente, con la ayuda de un azadón se cierran las zanjas junto a la planta para poder regarla. 

Más adelante se procede a la guía del árbol colocando cañas atadas a la planta para que crezcan rectas”, prosigue el joven agricultor. “Una vez que tengan ramas suficientes, se debe hacer la ‘cruz’ entre los 90 y 120 cm del suelo”.

Alejandro considera que “con una buena cría de la planta se pueden llegar a obtener las primeras almendras dentro de cuatro años”. Es consciente de que en este periodo deberá aplicar tratamientos de combate, especialmente contra el pulgón. “Actualmente tenemos plantados unos 700 almendros de los cuales 140 están en producción. La recolección es rápida, ya que la almendra cae con facilidad. Una vez recogida se procede a quitar la vaina y dejar secar la almendra unos días”.



Fotos cortesía de Alejandro Hernández (Agrijoven)

lunes, 30 de noviembre de 2015

LA COSECHA DE LA ACEITUNA EN MANCHA ALTA DE TOLEDO

Las últimas semanas del año natural son un momento muy especial para el olivar. Llega la hora de la cosecha. Como sucede con otros cultivos, en función de la zona y de las condiciones que presente el fruto, se realiza antes o después.

Con la entrada del otoño llega la cosecha de la aceituna.

En Mancha Alta de Toledo, una comarca cuyos límites son la Mesa de Ocaña (norte), la Mancha de Ciudad Real (sur), los Montes de Toledo (oeste) y La Mancha de Cuenca (este), la actividad es ya muy intensa y los resultados que se esperan son francamente buenos. “Este año viene una buena cosecha”, cuenta Alejandro Hernández Gómez, un joven agricultor de Camuñas, población toledana de apenas 2.000 habitantes censados y cuya economía gira básicamente alrededor del sector agrícola. “Debido a las altas temperaturas, el fruto apenas ha cogido enfermedades, por lo cual viene muy sano”, prosigue Alejandro, aunque advierte que la escasez de lluvias puede afectar al volumen de producción en las zonas de secano.


Alejandro Hernández.

En esta primera parte de la cosecha, este agricultor ha alcanzado rendimientos de entre 19 y 22. Según nos cuenta, los olivos de tres pies han dado unos 40 kg y los de 1 pie sobre los 25/30 kg, siempre en regadío. “Aún quedan unas semanas intensas por delante y ojalá que sigan estos buenos resultados”, confía Alejandro.

"Este año viene una buena cosecha"

Las aceitunas recogidas se destinan una parte al consumo directo en mesa y otra parte se utiliza para producir lo que se conoce en la zona como el ‘oro líquido’: el aceite. No en vano, en Castilla-La Mancha existen hasta cuatro Denominaciones de Origen, una de ellas la D.O. Montes de Toledo, que es necesariamente virgen extra, con una acidez máxima de 0,7º, y se obtiene exclusivamente de aceitunas de la variedad cornicabra. Lo ideal es realizar la cosecha a bajas temperaturas y de forma manual, para preservar intactos el sabor y aroma.

La calidad determina su destino.

Eso es la teoría. Luego  la realidad dice que la temperatura ambiental, al ser un factor externo incontrolable, resulta cada vez más alta, mientras que la mecanización también tiene su presencia. Además, depende en parte también del tipo de plantación de olivar: tradicional, intensivo o superintensivo (en seto).

En la cosecha se utilizan distintos tipos de máquinas
El propio Alejandro explica que utiliza el conocido como ‘maquinillo’ de gancho y un vareador de la marca Pellenc, que lo califica como “una maravilla”. Eso sí, subraya también que “no hay que olvidarse de las varas de toda la vida (pértigas, que pueden alcanzar hasta los 4 metros) y los lienzos en los que cae y movemos la aceituna”.


Alejandro Hernández Gómez (15 años) es estudiante de la ESO. Su objetivo es, “como mínimo”, dice, conseguir el título de Grado Medio de Técnico de Producción Agropecuaria, y no descarta a continuación completar una Ingeniería. Todo ello sin menoscabo de hacer otros cursos específicos, “como alguno sobre fitosanitarios”. Combina sus estudios con el trabajo en el campo, donde ayuda en las explotaciones familiares a su abuelo y sus tíos en la zona de su pueblo de Camuñas (Toledo). Allí cultivan mayoritariamente viñedo y olivar, pero también cereales, productos hortícolas, azafrán y, por supuesto, almendro, con el que ya superan en número de árboles a los olivos, aunque de momento no obtienen tanta producción.

Fotos cortesía de Alejandro Hernández (Agrijoven)

viernes, 27 de noviembre de 2015

AGRICULTURA Y JUVENTUD

He decidido dar un pequeño giro al blog. Y quiero hacerlo acercándome a los más jóvenes que trabajan en el campo.
Alejandro Hernández,
joven agricultor toledano, muy
activo en redes sociales.

Las redes sociales ofrecen, hoy en día, la posibilidad de contactar con cierta facilidad con todo tipo de personas. Y en estos tiempos que corren, que el mundo rural queda cada vez más lejos para muchos de esos 'urbanitas' que lo miran incluso con suficiencia al considerarlo un espacio con pocas posibilidades de éxito, quiero abrir esta pequeña y humilde ventana a los que han decidido apostar por él.

Por ese motivo, y con la colaboración de Grupo Agrijoven, una de las diferentes redes abiertas y activas, iré contando diferentes episodios relacionados con el agro, en función de la zona y de la época del año, intentando siempre ofrecer el lado humano con las impresiones de los protagonistas.

lunes, 23 de noviembre de 2015

LA MARCA ESPAÑA

En estos tiempos tan convulsos que vivimos, en los que algunos se empeñan en cuestionar su identidad patria y provocan situaciones que admitirían todo tipo de calificativos –y este no es el espacio para ello–, otros tratan de relanzar ese ambiguo concepto bautizado como ‘Marca España’.

Lo curioso, y lamentable, es que desde la propia administración central, forjadora de la idea, no se articulan las herramientas suficientes para impulsar un proyecto loable, que precisamente queda diluido ante la ausencia de definición. Al menos, en lo que al sector agrícola se refiere, porque quizá a algun@ de quienes estéis leyendo estas líneas os venga a la cabeza la imagen de algún famoso promocionando productos autóctonos. Sí, eso está muy bien, e insisto en que es loable, pero en la foto y la campaña al público general no se debe terminar el proyecto.

Al contrario, debería de ser la punta de lanza. Y nada más lejos de la realidad. Son ya varios los años que el Director General de AGRAGEX, clama con palabras gruesas (parece ser que en el desierto) por los severos recortes sufridos en las ayudas a la exportación.
Plan provisional de actividades de AGRAGEX para 2016.

En la última Agritechnica, la principal feria europea de maquinaria agrícola, la presencia española en términos de expositores fue de algo más de 40 empresas. A diferencia de otros países, que optan por la fórmula del agrupamiento en un espacio común, los ‘nuestros’ se reparten individualmente en los numerosos pabellones del recinto ferial, en ocasiones incrustados entre compañías de mucho mayor tamaño. La hormiguita frente al elefante.

La industria española es la que es, y no voy a entrar a opinar sobre los motivos que provocaron en las últimas décadas la desaparición de importantes fábricas asentadas en nuestro territorio, pero lo cierto es que la imagen que se transmite, al menos en citas de esta magnitud, parece manifiestamente mejorable. Y los resultados también lo serían.

Precisamente mientras se desarrollaba la Agritechnica, el Instituto de Comercio Exterior (ICEX) subrayó el crecimiento de las ventas de maquinaria agrícola en Hungría, pero que las importaciones españolas en este capítulo representaban un pírrico 0,4%. Otro tren que pasa al que no consiguen subirse nuestros productos.

¿Por qué? Desde luego que confluyen diversos motivos para responder la cuestión, pero estoy convencido que quienes ‘fabricaron’ el tan manido término de ‘Marca España’, no se pasaron por Hannover, ni por muchos otros lugares donde la tecnología española pelea por hacerse un hueco en el mercado.

El dato de Hungría es solo un ejemplo de oportunidad desaprovechada. Con todo y con ello, la hormiguita continúa con su recorrido, trabajando con denuedo para evitar ser aplastada, no ya tanto por el elefante, sino por esos que con una mano elevan la bandera de la ‘Marca España’ mientras en la otra esconden la tijera. 

lunes, 21 de septiembre de 2015

EL PODER DE LA TIERRA

Ya me he referido a este asunto en algún post anterior, pero el hecho de ser actualidad permanente, y sobre todo su importancia capital, me llevan a opinar sobre las formas de alimentar, o no, a la población mundial.

Esta vez voy a poner el foco en el papel que están jugando las autoridades. Y aquí nos topamos de inicio con los diferentes sistemas políticos vigentes. Quiero centrarme en los que rigen esos países bautizados como “primer mundo”, básicamente Norteamérica, la Europa de los 28 y algunos sudamericanos, aunque no conviene olvidarse de otros –asiáticos– que también tienen mucho que decir al respecto.

La Democracia, en sus diversas variantes, es el régimen político del que presumen (insisto que dejo a un lado Asia) este grupo de países. Se jactan de elegir sus gobernantes, de que estos a su vez escuchan la voz del pueblo... En definitiva, se dice actuar respetando la opinión mayoritaria.

¿Realmente es así? ¿Por qué, entonces, hay multinacionales que financian abiertamente campañas políticas en EEUU? Esto, que se conoce en la primera potencia económica mundial, ¿no sucede a su escala en otros países que no están allende los mares? La respuesta parece obvia.

Hay poderes que legislan, otros que dicen hacer justicia. Pero el poder final de decisión, ¿dónde se encuentra? Un político al que una empresa apoya para llegar a su objetivo, ¿tiene las manos limpias y ser capaz de dictar leyes que disgusten a quien financió su campaña? Por ejemplo, un dirigente que al final de su trayectoria pública contemple la posibilidad de volver al mundo de los negocios en una eléctrica, ¿está moralmente legitimado para decidir sobre otro tipo de energías alternativas?

Situado el escenario, voy al meollo de este post: la tendencia creciente de acaparamiento de tierras en países desfavorecidos por parte del “primer mundo”. Los inversores, sean privados o públicos (estos resultan, aún si cabe, más despreciables) afirman que la apropiación de tierras puede ayudar a aliviar la crisis alimentaria mundial, al facilitar el potencial agrícola no utilizado en estos territorios.

En teoría, suena bonito. Pero, claro, en cuanto se rasca un poco aparece lo que nos podríamos temer los más escépticos. De acuerdo con Land Matrix, unos 130 millones de hectáreas de terrenos agrícolas han sido adquiridos en este tipo de transacciones durante los últimos 15 años. Y añade otro dato revelador que sirve de muestra: en el sur de Sudán, el país que acumula el mayor número de operaciones de este tipo, la tierra se ha vendido por tan sólo 0,025 centavos de dólar por hectárea.

Observando estas cifras se me vienen a la cabeza aquellos tiempos, no tan pretéritos, de los señoritos feudales acaparadores de terrenos en los que repartían migajas entre los siervos a cambio de poco o menos. ¿Estamos de vuelta a eso?

Conviene revisar la Historia para no repetir errores y es humanamente injusto que, como señala Oxfam América, el 60% de los alimentos cultivados en esas tierras adquiridas en su mayor parte a países en dificultades, con graves problemas de seguridad alimentaria, se destine a la exportación en lugar de alimentar a las comunidades locales